Lewis S.M, Heitkemper M.M., Dirksen S.R. et al. Enfermería Medicoquirúrgica: Valoración y cuidados de Problemas Clínicos, vol. I. 6ª ed. España: Elsevier España; 2004. p. 1123-1124


Una Hernia es la protusión de una víscera a través de una abertura abdominal o una zona debilitada de la pared de la cavidad dónde habitualmente está contenida.Puede aparecer en cualquier lugar del cuerpo,aunque habitualmente aparece en la cavidad abdominal.

Una hernia inguinal es una protrusión del contenido de la cavidad abdominal por un punto débil del conducto inguinal. Sólo una operación quirúrgica puede resolver una hernia inguinal. Hay dos tipos de hernias inguinales, una directa y la otra indirecta.

Hernia femoral:es una protrusión del contenido de la cavidad abdominal o pelviana por un punto débil del conducto crural debido a un defecto o debilitamiento de la pared abdominal.

Hernia umbilical:Es una protuberancia hacia afuera (protrusión) del revestimiento abdominal o de parte de los órganos abdominales a través del área alrededor del ombligo.

Una hernia ventral es un abultamiento a través de una abertura anormal en la pared de los músculos abdominales. El abultamiento es a menudo parte del intestino, pero también podría ser tejido o grasa. Hay tres tipos comunes de hernias ventrales. Una hernia incisional ocurre cuando usted ha tenido un incisión quirúrgica. Una hernia epigástrica ocurre por encima de su ombligo. Una hernia de spiegel ocurre a un lado del abdomen.


Smeltzer SC,  Bare BG. Tratamiento de pacientes con trastornos intestinales y rectales. De: Brunner y Suddharth. Enfermería Mequicoquirúrgica. Vol I. 10ª ed. México DF: Mc Graw-Hill; 2005. p1147-115.

Enfermedad de Crohn

Es una enfermedad crónica que afecta al aparato digestivo, que por el momento no se puede curar, y que no es contagiosa.
La enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa, son las principales enfermedades del grupo de Enfermedades Inflamatorias Intestinales (EII), pero hay diferencias entre ambas.
La enfermedad de Crohn afecta más comúnmente el final del intestino delgado (el ilión) y el principio del intestino grueso (el colon), aunque también puede afectar a  cualquier parte del sistema digestivo. Por otro lado, la colitis ulcerosa limita su afectación al colon.
En la enfermedad de Crohn, todas las capas del intestino pueden estar afectadas, y puede haber partes sanas entre tramos del intestino enfermo. En contraste la colitis ulcerosa afecta únicamente las capas superficiales (la mucosa) del colon en una distribución más pareja y continua.
Los síntomas más comunes de la enfermedad de Crohn son: dolor abdominal, retortijones frecuentes, diarrea (puede empezar lentamente o de repente), necesidad de ir al baño con frecuencia, a veces sangrado rectal, anemia (que puede causar mareos o cansancio), pérdida de apetito, pérdida de peso y fiebre. Durante los períodos de síntomas activos, los pacientes también pueden experimentar fatiga (cansancio extremo), lesiones en la piel, en los ojos, o dolores en las articulaciones. En niños y adolescentes puede haber retraso en el crecimiento. 
Es muy importante saber que en esta enfermedad los síntomas suelen tener tendencia recidivante, es decir, que alternan periodos de actividad de la enfermedad con síntomas importantes (conocidos como brotes o crisis), con otros periodos en los que la enfermedad se atenúa (fases de remisión).
En ocasiones, se puede tener un brote grave de la enfermedad y ser necesario un tratamiento hospitalario. En casos muy graves, puede ser necesario extirpar, mediante cirugía, las partes afectadas del intestino. La cirugía a veces incluye la creación de una ileostomía.
La enfermedad de Crohn es una enfermedad crónica,  y debido a que, de momento, no hay cura médica para la enfermedad, la meta es suprimir la respuesta inflamatoria. Esto permite que el tejido intestinal sane y se alivian los síntomas. Una vez que los síntomas son controlados, la terapia médica es usada para hacer menos frecuente los brotes de enfermedad y mantener los períodos de remisión.


Bibliografía: Smelter SC, Bare BG. Tratamiento de pacientes con trastornos intestinales y rectales. En: Brunner y Suddarth. Enfermería Médico-Quirúrgica. Vol 1. 10ª ed. México DF: Mc Graw-Hill; 2005. p 1133-1179.



Más de la mitad de la población padecerá al menos una vez en su vida una enfermedad anorrectal, por lo que son uno de los trastornos más frecuentes.


ABCESO ANORRECTAL: Resultado de la obstrucción de una glándula anal que produce una infección retrógrada. Muchos de ellos se transforman en fístulas. Causan dolor muy intenso. Si es superficial, se observa hinchazón, enrojecimiento y dolor al tacto; si es profundo, producen síntomas tóxicos, dolor en parte inferior del vientre y fiebre.

FÍSTULA ANAL: Trayecto tubular fino que va del ano a un orificio situado en la zona perianal. Se producen por infección, aunque también es posible por un traumatismo, fisuras o enteritis regional. Puede darse el caso del paso de flatos o heces por la vagina o vejiga. Siempre se recomienda la cirugía


FISURA ANAL: Rasgadura o ulceración longitudinal de la mucosa del canal anal, a menudo causada por el paso de una masa grande, firme o muy compacta de heces por el conducto anal. Otras causas son: parto, traumatismos y abuso de laxantes. Se caracterizan por defecación muy dolorosa, sensación de ardor y hemorragia. L


Bliss D, Sawchuk L. Intervención enfermera. Problemas del tracto gastrointestinal inferior. En:O´Brien P, Giddens J, Bucher L. Enfermería Medicoquirúrgica. Valoración y Cuidados de Problemas Clínicos. Vol II. 6ª Ed. Madrid: Elseiver; 2004. p. 1079-1133.


Un divertículo es una dilatación sacular o una protusión de la mucosa a través de la capa de musculatura lisa circular de la pared intestinal. Clínicamente la afección diverticular puede aparecer de dos formas: diverticulosis y diverticulitis. La presencia de varios divertículos no inflamados se llama diverticulosis.
Cuando se forman divertículos se da un engrosamiento de la musculatura del cólon que junto con la falta de fibra dificultan el paso de las heces y se da la formación de los mismos.
La causa de la diverticulitis está relacionada con la retención de heces y bacterias en el divertículo, provocando inflamación y perforación, edemas y abscesos e incluso peritonitis.
La mayoría de los pacientes con diverticulosis no presentan síntomas, los que las presentan suelen referir un dolor abdominal espasmódico localizado en el cuadrante inferior izquierdo que acostumbra a aliviarse al desprender gases o evacuar. Pueden aparecer extreñimiento y diarrea alternantes.También pueden aparecer fiebre, tienen un número de leucocitos normal, y apenas muestran dolor abdominal si es que tienen alguno. Las complicaciones de la diverticulitis son la perforación con peritonitis, formación de abscesos y fístulas, obstrucción intestinal, obstrucción ureteral y hemorragia.teniendo que alimentarse de forma parenteral, llegando a necesitar incluso una colostomía temporal.



Bliss D, Sawchuk L. Intervención enfermera. Problemas del tracto gastrointestinal inferior. En:O´Brien P, Giddens J, Bucher L. Enfermería Medicoquirúrgica. Valoración y Cuidados de Problemas Clínicos. Vol II. 6ª Ed. Madrid: Elseiver; 2004. p. 1079-1133.


Un divertículo es una dilatación sacular o una protusión de la mucosa a través de la capa de musculatura lisa circular de la pared intestinal. Clínicamente la afección diverticular puede aparecer de dos formas: diverticulosis y diverticulitis. La presencia de varios divertículos no inflamados se llama diverticulosis.
Cuando se forman divertículos se da un engrosamiento de la musculatura del cólon que junto con la falta de fibra dificultan el paso de las heces y se da la formación de los mismos.
La causa de la diverticulitis está relacionada con la retención de heces y bacterias en el divertículo, provocando inflamación y perforación, edemas y abscesos e incluso peritonitis.
La mayoría de los pacientes con diverticulosis no presentan síntomas, los que las presentan suelen referir un dolor abdominal espasmódico localizado en el cuadrante inferior izquierdo que acostumbra a aliviarse al desprender gases o evacuar. Pueden aparecer extreñimiento y diarrea alternantes.También pueden aparecer fiebre, tienen un número de leucocitos normal, y apenas muestran dolor abdominal si es que tienen alguno. Las complicaciones de la diverticulitis son la perforación con peritonitis, formación de abscesos y fístulas, obstrucción intestinal, obstrucción ureteral y hemorragia.teniendo que alimentarse de forma parenteral, llegando a necesitar incluso una colostomía temporal.



Smeltzer S.C, Bare B,G. Valoración y tratamientos de pacientes con trastornos pancreáticos y biliares. En: Enfermería médico-quirúrgica. 10ª ed. vol 1. México: Mc Graw-Hill interamericana; 2005. p. 1248-1253.
Pancreatitis

Clasifica el trastorno en formas agudas o crónicas. La pancreatitis aguda es una urgencia médica relacionada cono un alto riesgo de complicaciones letales y de mortalidad, en tanto que la pancreatitis crónica, a menos a menudo pasa inadvertida hasta que se ha destruido el 80-90% del tejido exocrino y endocrino. La pancreatitis aguda por lo general no lleva a una pancreatits crónica, a menos que sobrevengan complicaciones. Sin embargo, la pancreatitis crónica puede caracterizarse por episodios agudos.
PANCREATITIS AGUDA:
La pancreatitis aguda leve se caracteriza por edema e inflamación confinados al páncreas; la difusión orgánica es mínima y el retorno a la normalidad suele ocurrir en seis meses.La pancreatitis aguda grave, se caracteriza por una digestión enximática más extensa y completa de la glándula. El tejido se vuelve necrótico y el daño se extiende a los tejidos retroperitoneales. Las complicaciones locales consisten en quistes y abscesos pancreáticos y acumulación aguda de líquido en el páncreas o cerca de él.
PANCREATITIS CRÓNICA:
La pancreatitis crónica es una inflamación caracterizada por la destrucción anatómica y funcional progresiva del páncreas.Con cada ataque de pancreatitis la presión en el páncreas aumenta. El resultado final es la obstrucción mecánica del conducto pancreático y el colédoco así como el duodeno.

Smeltzer S.C, Bare B,G. Valoración y tratamientos de pacientes con trastornos pancreáticos y biliares. En: Enfermería médico-quirúrgica. 10ª ed. vol 1. México: Mc Graw-Hill interamericana; 2005. p. 1248-1253.
Pancreatitis

Clasifica el trastorno en formas agudas o crónicas. La pancreatitis aguda es una urgencia médica relacionada cono un alto riesgo de complicaciones letales y de mortalidad, en tanto que la pancreatitis crónica, a menos a menudo pasa inadvertida hasta que se ha destruido el 80-90% del tejido exocrino y endocrino. La pancreatitis aguda por lo general no lleva a una pancreatits crónica, a menos que sobrevengan complicaciones. Sin embargo, la pancreatitis crónica puede caracterizarse por episodios agudos.

La pancreatitis aguda leve se caracteriza por edema e inflamación confinados al páncreas; la difusión orgánica es mínima y el retorno a la normalidad suele ocurrir en seis meses.La pancreatitis aguda grave, se caracteriza por una digestión enximática más extensa y completa de la glándula. El tejido se vuelve necrótico y el daño se extiende a los tejidos retroperitoneales. Las complicaciones locales consisten en quistes y abscesos pancreáticos y acumulación aguda de líquido en el páncreas o cerca de él.

La pancreatitis crónica es una inflamación caracterizada por la destrucción anatómica y funcional progresiva del páncreas.Con cada ataque de pancreatitis la presión en el páncreas aumenta. El resultado final es la obstrucción mecánica del conducto pancreático y el colédoco así como el duodeno.